¿Qué son las criptomonedas y cómo funcionan?

¿Qué son las criptomonedas y cómo funcionan?


07 Ago 2018

Las criptomonedas han dado de qué hablar desde hace algún tiempo, convirtiéndose en un fenómeno a nivel mundia aunque no sean usadas con la misma frecuencia que el dinero tradicional. No obstante, los bancos, gobiernos, firmas de contabilidad y empresas de softwares son conscientes de la importancia que estas representan y de que, en un futuro muy cercano, será completamente necesario implementarlas en sus principales proyectos. Lo mismo sucede con el Blockchain.

¿Qué son las criptodivisas?

El término “criptomoneda” o bien, “criptodivisa” incluye un sinfín de definiciones. Sin embargo, una de las más acertadas es que, una criptomoneda es una moneda virtual creada gracias a un código computarizado. Del mismo modo, una criptomoneda es una cadena de datos que indica una unidad. La principal diferencia de éstas últimas con las monedas convencionales es que las criptodivisas son completamente descentralizadas, es decir, no son controladas, ni supervisadas por ningún gobierno, estas son monitoreadas por un protocolo de Internet P2P (de la que hablaremos más adelante). 

Estas monedas digitales se crean a través de un proceso llamado “minería”, donde se los mineros van añadiendo los registros de las operaciones que se realizan al libro público mayor de determinada criptomoneda. Todas las transacciones ocurren de inmediato en cada una de las plataformas y son agregadas al libro público, donde pueden ser visualizadas por cualquier persona de la red. Una vez que el minero confirme la transacción, esta se hará efectiva y no podrá ser devuelta, cancelada o falsificada. 

Para comprender verdaderamente lo que implican las criptodivisas es necesario conocer las propiedades revolucionarias, transaccionales y monetarias que las han posicionado como uno de los mejores activos para hacer negocios. En esta guía te explicamos cada una de ellas para que aclares todas tus dudas.  

Propiedades revolucionarias de las criptomonedas

Las propiedades revolucionarias son la principal diferencia entre las criptomonedas y las monedas convencionales. Como mencionamos anteriormente, éstas últimas se encuentran bajo la supervisión del gobierno de un país o de un banco central que rige la oferta y la demanda según su criterio y que puede visualizar la base de datos o cambiar las reglas sin llegar a un consenso entre ambas partes. Por su parte, las criptomonedas no se encuentran bajo el control de nadie, éstas simplemente se rigen por la credibilidad que mantienen sus usuarios. 

A su vez, las criptomonedas han logrado mantener el consenso gracias a una fuerte criptografía (de donde deriva su nombre) que permite garantizar su seguridad basándose en las matemáticas. Todo esto ha traído como consecuencia que las criptodivisas sean consideradas como alternativa frente a las monedas regulares. 

Propiedades transaccionales de las criptomonedas

Propiedades transaccionales de las criptomonedas

Irreversibilidad
Cualquier transacción que incluya criptomonedas es irreversible. Luego de que se ha confirmado la validez de la transacción, no se podrá realizar ningún cambio. Esto incluye a cualquier ente gubernamental, los creadores de la criptomoneda con la que se opere o los mineros, quienes no podrán revertir bajo ningún concepto la transacción.

Confidencialidad
El uso de las criptomonedas para fines lícitos se realiza bajo el anonimato. Es decir, las cuentas de los usuarios y las transacciones jamás serán vinculadas con su identidad en el mundo real. En el caso de los Bitcoins, se utiliza una cadena que contiene treinta dígitos aproximadamente y que cumple con ser la dirección a donde serán enviados o recibidos las criptomonedas, mejor conocido como billetera o “wallet” por su traducción en inglés. Los usuarios pueden estar tranquilos ya que jamás algún dato personal será de dominio público.  

Rapidez
Solo serán necesarios unos minutos para que la transacción de criptomonedas realizada se confirme y se haga efectiva.

Alcance global
Podrás enviar o recibir criptomonedas desde donde sea que te encuentres, gracias a que la red de criptomonedas se encuentra en funcionamiento a nivel mundial y permite el uso de cualquier computadora para ingresar en la misma. 

Inigualable seguridad
La criptografía con la que operan las criptomonedas asegura los fondos que corresponden a cada uno de los usuarios. A su vez, son éstos los únicos que pueden acceder haciendo uso de su clave privada. Este sistema de criptografía se considera inquebrantable en todos los aspectos que la conforman. 

Sin restricciones
Puedes usar las criptomonedas para la actividad que desees, siempre y cuando se mantenga al margen de la ley. No es necesario tramitar un permiso para usar los Bitcoins que adquieras, por ejemplo. Podrías descargar una plataforma o el mercado de criptodivisas de tu preferencia (y gratis) para comenzar a intercambiarlos como gustes, desde cualquier parte del mundo y sin previa autorización. 

Propiedades monetarias de las criptodivisas

Suministro controlado
El suministro de las criptodivisas es controlado, a diferencia de las monedas convencionales. Para controlarlo utilizan cronogramas que se encuentran escritos en sus códigos, lo que permite que el suministro de cualquiera de ellas en el futuro pueda ser estimado en tiempo real. Tal es el caso de Bitcoin, el cual disminuye su suministro a medida que el tiempo transcurre. 

Sin deuda
La existencia de las criptomonedas es completamente real, se representan a sí mismas y no son creadas a partir de una deuda, tal y como sucede con el dinero fiduciario. 

¿Cómo funcionan las criptomonedas?

Cada una de las transacciones que se realizan son enviadas entre pares desde las billeteras de las personas que se encuentran involucradas en la transacción, justo en el momento en que coinciden los códigos públicos. Estos códigos públicos se encuentran relacionados con cada una de las contraseñas privadas o claves criptográficas creadas por los usuarios y se encargan de que cada transacción llegue al monedero digital de la otra persona. Luego, las transacciones que se realizaron se registran en el libro mayor público, mejor conocido como “Blockchain” o en español: cadena de bloques. Cualquier usuario que forme parte de la misma criptomoneda podrá acceder al libro mayor, siempre y cuando haya descargado una billetera de nodo completo en lugar de un monedero virtual, como por ejemplo Coinbase. Una vez hayan accedido podrán visualizar los montos de cada una de las operaciones, más no el número de cuenta (ya que está encriptado). 

El motivo por el cual se le considera una “cadena de bloques” es porque, cada vez que un usuario recibe o envía una criptomoneda, bien sea a través de contraseñas públicas o privadas, la transacción queda en lista de espera esperando ser agregada al libro mayor. Entonces, como se producen numerosas operaciones al mismo tiempo, deben ir siendo agregadas secuencialmente, una detrás de la otra… Es una cadena de bloques de transacciones. 

Historia de las criptomonedas

¿Sabías que antes de que aparecieran las criptomonedas, ya existían otros sistemas de moneda digital? Durante mucho tiempo, un sinfín de personas intentó crear un sistema de efectivo digital, sin embargo, ninguno tuvo éxito. El problema con estos sistemas es que se encontraban controlados en todos los aspectos, eran monedas y sistemas centralizados. A partir de allí nacieron las criptomonedas que hoy en día conocemos, de naturaleza descentralizada, tal y como lo es el Bitcoin.

Para tu sorpresa, estas criptomonedas no fueron creadas con la intención de ser lo que hoy en día son. Bitcoin fue y es la pionera entre todas las miles de criptomonedas que existen y fue creada por un hombre llamado Satoshi Nakamoto. Éste último nunca reveló su identidad, así que no se sabe con certeza si existe un único creador del Bitcoin o si hay un grupo detrás de él. De igual forma, el objetivo principal de la invención del Bitcoin era crear un sistema electrónico de caja P2P (peer-to-peer).

Nakamoto, que había estudiado los modelos que se habían creado en el pasado, sabía que la creación de un sistema de efectivo centralizado traería las mismas fallas y, por ende, los mismos resultados. Es así como nació el Bitcoin, la primera red de efectivo digital descentralizada que no se encuentra bajo las órdenes o control de un gobierno o ente administrativo. Los únicos dueños de Bitcoin son los día a día deciden unirse a la comunidad, nadie más. 

Bitcoin fue creado por Satoshi Nakamoto en el 2008, año en el que logró aumentar drásticamente su valor. Inicialmente su valor rondaba cerca de un centavo, pero fue solo cuestión de tiempo para que el precio se disparara a niveles monumentales y que incluso, ha logrado mantener hasta el día de hoy (aún cuando también se han presentado bajas). 

Sin embargo y a pesar del éxito rotundo que tuvo la criptomoneda, Nakamoto enfrentaba un gran problema: detener el doble gasto. Éste último hace referencia al momento en el que el dueño de una divisa debía gastar la misma cantidad de dinero dos veces y era el principal motivo por el cual los otros sistemas habían fracasado. Las monedas digitales que habían sido creadas antes estuvieron siempre sujetas a la centralización, controladas por una autoridad central que regía los gastos y las cantidades de dinero que se manejaban con el fin de detener el doble gasto. Para solucionarlo, Nakamoto se las ingenió para un consenso donde se incluyan todas las partes que lo conforman, de modo que, si se presentaba un desacuerdo, la red no podría mantenerse en funcionamiento. 

Todo lo que Nakamoto debía hacer para crear un sistema exitoso parecía imposible de alcanzar, pero… lo logró. Esta persona o grupo demostró y sigue demostrando que crear otro tipo de sistema si es posible, así que otras criptomonedas decidieron unirse para formar la gran red de dinero digital que nos rodea en la actualidad y demostrar que no es de vital importancia estar bajo una autoridad central que controle el gasto y las cuentas de los usuarios, siempre y cuando exista un consenso entre las partes involucradas.

Como verás, la historia de la creación de las criptodivisas no es muy larga, pero sin duda alguna trae consigo numerosos acontecimientos históricos que han marcado un antes y un después. Hoy en día son cada vez más los bancos, organizaciones, firmas de inversión e incluso, minoristas que aceptan las criptomonedas como una forma de pago. 

Las criptomonedas más comunes

Сriptomonedas

Luego de que Nakamoto creara el Bitcoin en el 2008, docenas de criptomonedas descentralizadas han sido lanzadas. Hoy en día existen aproximadamente 1700 y la cifra no para de aumentar. Sin embargo, entre las más populares y de mayor valor se encuentran:  

  • Bitcoin: la primera criptomoneda a nivel mundial. Se posiciona como la más popular en los mercados virtuales, aun cuando no es completamente lícita en todos los países.
  • Ethereum: basada en las bases de Turing, esta criptomoneda les brinda a los desarrolladores la oportunidad de crear diferentes aplicaciones o mejorar otras ya existentes y que no son compatibles con la plataforma de Bitcoin. 

  • Bitcoin Cash: su origen proviene de una separación de la comunidad de Bitcoin. Su valor ha ido aumentando considerablemente logrando posicionarse entre la lista de las cinco criptomonedas principales, en términos de capitalización bursátil. 

  • Bitcoin Gold: basada en el Bitcoin, usa otro tipo de algoritmo que le permite ser encriptado. En todos los demás aspectos, ha decidido seguir las pautas del proyecto Bitcoin.

  • Litecoin: esta criptomoneda se fundó con un motivo principal: ser la “plata digital”, comparándose con el término empleado del Bitcoin: “oro digital”. Se considera una bifurcación de la comunidad Bitcoin, con la diferencia de que su límite es de 84 millones (contra 21 del Bitcoin) y puede generar bloques cuatro veces más rápido. 

  • Ripple: lo que la diferencia de las demás criptomonedas es que esta no utiliza la cadena de bloques para que las transacciones alcancen el consenso de toda la comunidad. Esta por su parte usa un proceso iterativo de consenso que, si bien es cierto, lo hace vulnerable a los ataques de piratas informáticos, le permite operar con mayor velocidad que el Bitcoin. 

  • Dash: esta red se encuentra dividida en dos niveles: el primero conformado por los mineros que garantizan la seguridad de la red y registran las operaciones mucho más rápido que los mineros de Bitcoin, mientras que el segundo está formado por los denominados “nodos maestros”. Éstos últimos se encargan de transmitir nuevamente la transacción y habilitan otros tipos de transacciones como lo son: PrivateSend e InstantSend, siempre manteniéndose bajo el anonimato. 

  • BXP Chip Coin: primera criptodivisa creada en México y que les brinda la posibilidad a sus ciudadanos (y a cualquier persona del mundo) de invertir en ella, apostar y usarla a partir de este año. 

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