¿Qué son los derivados en las finanzas?

¿Qué son los derivados en las finanzas?


10 Oct 2018

Cuando se habla de derivados se hace referencia a un acuerdo financiero que establece un valor a través del valor de un activo subyacente. Esto quiere decir que no tienen un valor propio, sino que dependen del activo al que estén vinculados.

Los contratos derivados existen desde tiempos inmemorables, donde eran utilizados para mantener el equilibrio en el intercambio de bienes o servicios a escala global, sin embargo, hoy en día se encuentran más presentes que nunca debido a que gracias a ellos, se han dejado a un lado las diferencias entre monedas y sistemas de contabilidad que impedían transacciones entre usuarios. 

Entonces, ¿Qué es un derivado financiero?

Los derivados financieros, como se mencionó anteriormente, son contratos que basan su valor en un activo subyacente. En ellos, el vendedor del contrato no tiene que poseer obligatoriamente el activo, sino que puede darle el dinero necesario al comprador para que éste lo adquiera o bien, darle al comprador otro contrato derivado. 

Estos derivados financieros se usan para cubrir inversiones y para especular. De este modo, si un operador desea especular sobre un derivado, podrá obtener ganancias si el precio de su compra es menor que el precio del activo subyacente. Por ejemplo: si deseas comprar un contrato de futuros (del cual hablaremos más adelante) para cualquier activo que tenga un precio de $1000 y el precio del mismo al finalizar el contrato aumentó a $1100, estarías ganando $100. Además, también podrías beneficiarte por la caída del precio de venta del activo que hayas seleccionado.

De igual forma también pueden ser utilizados como cobertura, o para minimizar los riesgos de una operación a corto plazo donde podrías verte afectado por las fluctuaciones en el precio del activo. 

Ahora bien, no existe un único tipo de derivado financiero, existen muchos. Sin embargo, los tres más utilizados son: Opciones, Futuros y Permutas (Options, Futures y Swaps por sus nombres en inglés).  

Comercio de derivados

Comercio de derivados

El mercado de derivados es muy grande, se habla de que posee alrededor de $1.2 millones debido a la gran cantidad de derivados disponibles para activos como: monedas, acciones, bonos o productos básicos. Incluso, en el año 2016 se dio a conocer una cifra que apuntaba a los 25 mil millones de contratos de derivados negociados, donde Asia llevaba la delantera con un 36% del volumen, Norteamérica con 34% y un 20% para Europa. 

Hoy en día el mercado de derivados se encuentra dividido en dos: 

OTC: Over The Counter 

También conocidos como derivados extra bursátiles, son aquellos contratos que se realizan directamente y en privado, es decir que no se cotizan en la bolsa. Suelen ser usados por los bancos de inversión. 

Intercambios

Se cotizan en las bolsas y son usados mayormente por pequeños inversionistas. Son de carácter público y los términos del contrato se encuentran predeterminadamente establecidos. 

Tipos de derivados financieros

Los derivados financieros han marcado importantes hitos a lo largo de la economía mundial. Entre los más populares se encuentran: 

  • CDOs
  • Swaps y CDS
  • Forwards

Los CDOs (Collatelarized Debt Obligation) son herramientas financieras que se consideran la causa principal de la crisis económica que se produjo en el 2008 y que basaban su valor en el reembolso de los préstamos ofrecidos. 

Los swaps les ofrecen a los inversionistas la posibilidad de intercambiar activos o deudas por otra de valor similar, logrando reducir los riesgos para las partes involucradas.  Los swaps dieron lugar a los CDS (Credit Defaul Swap), que fueron vendidos como un seguro contra el incumplimiento de los bonos municipales y que colaboraron con la crisis financiera del 2008.

Los forwards por su parte son otro tipo de derivado financiero OTC y se utilizan para comprar o vender un activo a un valor previamente acordado en una fecha específica en un futuro.  

Además, existen los derivados financieros que se utilizan para comerciar en la red de manera descentralizada, es decir sin un intermediario. Los tres más populares son:

CFDs

Los CFDs  (Contratos por diferencia) te permiten comprar o vender cierta cantidad de unidades de un activo en particular, dependiendo de el decrecimiento o el alza de su valor y gracias al apalancamiento. Las ganancias (o pérdidas) dependerán de la fluctuación del precio del activo. Con los CFDs puedes abrir posiciones largas, si piensas que el precio aumentará o posiciones cortas, si piensas que decrecerá.

Por ejemplo, supongamos que el precio de una acción es de $100 y decides comprar mil acciones de la misma para un total de $100,000. Si el precio aumenta a $105, estarías ganando $5000, ya que por cada acción que compraste estarías ganando unos $5 adicionales, tu ganancia total sería de $105,000. 

Contratos de futuro

Se utilizan para intercambiar un activo subyacente en una fecha futura y a un precio previamente determinado, lo que protege a los compradores de los cambios drásticos en los precios del activo. Se usan mayormente para comerciar productos básicos. 

Por ejemplo, un fabricante de galletas podría comprar futuros de azúcar a un precio establecido. De este modo, si el precio del azúcar aumenta considerablemente, el fabricante podrá permitirse comprar la cantidad necesaria unos meses después.

Opciones 

Las opciones son contratos que se hacen entre dos partes y le permite al propietario comprar (call) o vender (put) activos a un precio específico y a una fecha determinada o antes. Se utilizan con mayor frecuencia en las negociaciones de acciones. 

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